El esmero y el cuidado en
la formación de los padres de familia y la excelente cualificación
humana y profesional de las profesoras, benefician de manera
directa a nuestras alumnas, a quienes conocemos de manera
personal, lo cual nos permite potenciar sus fortalezas y trabajar
sus debilidades
.
Nuestras estudiantes son las protagonistas de su
formación, siendo educadas en la libertad y para la libertad por
medio del ejercicio de la autonomía personal, de la
responsabilidad, de la capacidad de elección y decisión.
La formación del carácter y la madurez de la
personalidad de nuestras estudiantes
se logran a través del
cultivo de las virtudes humanas, prestando
especial atención a la sinceridad, la generosidad,
la alegría, la lealtad y la laboriosidad.